Ni en la pretenciosa Judá,
ni entre la casta sacerdotal.
ni en la escuela de Gamaliel,
ni en la capital Jerusalem...
En la tierra de Zabulón y Neftalí,
entre jóvenes trabajadores,
aprendices de oficio desde chiquitos,
sin estudios ni más escuela que la de su padre Zebedeo
laboriosos y colaboradores...
Y con muchas ganas de aprender...
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